Termina el comienzo

En algún punto entre la palma y el cerezo dice Ángel Montilla que:
Sólo se piensa para atrás,
porque hacia adelante
en la parte de los dedos que señalan
la correcta dirección de nuestros pasos
no valen las nostalgias de talón,
que miren ustedes
por dónde murió aquel héroe.

Pensemos pues sin nostalgia de talón, y que la memoria sirva para esquivar flechas.
Después de cuatro años ya hemos aprendido a andar, aunque todavía tropezamos. Los obstáculos nunca faltan.
También sabemos hablar; sin balbuceos. Sabemos decir lo que queremos, y no nos importa repetirlo. Pero nos faltan muchas palabras; tenemos que seguir construyendo nuestros significados y poniéndole nombre a los acuerdos. Los límites de nuestro lenguaje son los límites de nuestro mundo. Es decir, lo que no se nombra ya se sabe; que se lo digan a ellas. Por suerte esa lengua universal cuya gramática está hecha de complicidad, afecto, profesión, generosidad tiene muchos hablantes. De los cuatro docentes que llegan el próximo curso, tres ya han pasado por el centro para presentarse: somos muy afortunados. Y sabemos lo que hemos hecho para merecer esto: crear pocas plazas de plantilla cada año mientras realizamos un esfuerzo gigantesco de difusión de nuestra actividad escolar. Así damos tiempo para que se nos conozca (nos sorprende cada curso la gran cantidad de docentes que no se informan sobre los centros que piden) y reducimos el riesgo de que una llegada masiva de destinos definitivos comprometa la sostenibilidad de nuestro proyecto educativo a largo plazo. Porque todos los días llegan y los que pusimos en marcha el centro no somos su futuro. Esta estrategia, por desgracia, nos impone una alta rotación de profesorado cada curso, que nos obliga a un esfuerzo de formación enorme año tras año. Pero nadie dijo que fuera fácil; no nos importa repetirlo.

Año IV

La curiosidad sigue intacta. Y como los infantes aprendemos imitando, seguiremos mirando alrededor y copiando a muchos docentes y proyectos brillantes en muchos sitios. Ahora además podemos invadir centros mentores; aunque no usaremos bandera porque la cuestión no es la patria; más bien son los seres humanos. Como Michael Moore robaremos ideas de aquí y de allá para nuestro próximo Proyecto Lingüístico de Centro, para el Plan Audiovisual de Centro, para la Biblioteca, para todas las nuevas propuestas que hay en el Proyecto de dirección para los próximos cuatro años que, a falta del quinto apartado, se puede descargar aquí. Seguimos haciéndonos muchas preguntas porque necesitamos seguir comprendiendo lo que ocurre en nuestro entorno, y seguiremos buscando las respuestas juntos.
Como sabemos todos los niños, el afecto y el respeto desarman a casi cualquier guerrero. Un docente llegado este curso con destino definitivo me amenazó al mes y medio de empezar con pedir el “concursillo” al acabar el año, en tono muy hostil, por nuestra forma de gestionar la convivencia. El viernes pasado en el Consejo Escolar un alumno de su tutoría de 4ºESO nos leyó el mensaje de despedida que les había enviado este profesor y la emoción sembró el silencio. Fue el enésimo ejemplo que ilustra que, al cabo de unos meses, muchos docentes asumen que esta forma de trabajar tiene mucho sentido, aunque el esfuerzo sea mayor. Y que la mano blanda educa más que la otra; que el ROF no es un código penal. Es falso que el profesorado no esté dispuesto a formarse y a cambiar su práctica, en general. No nos importa repetirlo. Aunque por supuesto, están los que entienden que la normativa es demasiado exigente con nosotros, que la inclusión escolar y el desarrollo de las competencias demandan demasiada dedicación. Les agradecemos el esfuerzo realizado y les deseamos mucha suerte; cada uno seguirá su camino. Creo que la verdadera dificultad de trabajar en el IES Cartima guarda relación con el trabajo en equipo y la necesidad autoimpuesta de supeditar las decisiones individuales a los acuerdos en grupo. Esta actitud trasciende a la docencia; requiere una conciencia del bien común por encima del beneficio individual que no abunda en casi ningún sitio y que está en retroceso en esta Europa obesa con un ombligo cada vez más grande. Los temarios de esas oposiciones que se celebran en el peor momento posible no hablan de todo esto. Y es clave para mejorar la escuela.

Cada uno de los alumnos y alumnas que ha terminado 4ºESO es más libre hoy. Tiene más oportunidades y más criterio para elegir lo que quiere ser y hacer a partir de ahora; podemos estar satisfechos. La Educación era esto; lo de poner notas, los estándares de aprendizaje evaluables, las programaciones didácticas, los proyectos A.B.P., las rúbricas de evaluación, las competencias clave y todos los informes y documentos del mundo, eran para esto. Su graduación fue un momento brillante, una culminación no sólo una celebración. Resultó ágil, por momentos divertida, muy emotiva y sobre todo original: todo lo que vimos sobre el escenario (experimentos de química, retransmisión vía bluetooth para que el público los siguiera paso a paso en la pantalla del teatro, exhibición de gimnasia rítmica, chistes, bailes, discursos emotivos, …) fue ideado y realizado por sus protagonistas: el alumnado de 4ºESO. Fue una exhibición de competencias clave y de gratitud ante doscientas setenta personas en un teatro de verdad, con focos, micros y un montón de elementos y situaciones que pueden estropear el resultado en cualquier momento. Este alumnado está acostumbrado a los retos y cree en sí mismo; si ahora les toca empollar y aprobar pruebas escritas, lo harán. La vida es mucho más larga que unos exámenes. Son muchos los docentes y las madres y padres que los hemos traído hasta aquí; los encontráis en entradas anteriores de este blog y todos merecen su reconocimiento. La diversidad del profesorado es un valor añadido para el aprendizaje. Aquí tenéis algunas imágenes que revelan cuántos talentos se pusieron en juego, ¡y qué pequeños eran cuando llegaron!
El liderazgo de las mujeres es una seña de identidad definitiva de nuestro centro; son cada vez más las que lo ejercen y son reconocidas como un modelo para el alumnado. No son solo caras enormes en un mural premiado sobre una pared, o nombres de calles de un municipio, o fotos de un concurso, … son de carne y hueso y muestran cada día su talento y su valía. Esto es tan importante; ellas serán cada día más libres.
El AMPA, las madres y padres que nos acompañan, siguen siendo otro pilar del IES Cartima: sienten el centro y el proyecto como suyo porque lo son, porque lo hacen más grande y más rico cada día. No nos ayudan, lo hacen con nosotros. Por eso los doctorandos que pasan por el centro a hacer su tesis (ya llevamos varios) se sorprenden del nivel de comprensión del proyecto educativo que demuestran las familias. Tenemos el reto de conseguir que más padres se impliquen en la actividad académica. La escuela puede transformar un municipio si conseguimos que la Educación sea una prioridad para sus ciudadanos.
Como siempre me preguntan por los resultados (no son suficiente evidencia los vídeos de nuestro canal de Youtube que muestran al alumnado trabajando, las fotos en las redes sociales de los productos y las tareas en proceso, las caras en las que el alumnado muestra sus emociones), un párrafo para dar cifras. El número de repetidores y repetidoras previstos, a falta de la convocatoria de septiembre, sigue bajando otro año más con respecto al curso anterior. Es llamativo en el curso más complejo para nosotros, 2ºESO: 13 sobre 103 estudiantes (12,6%). En 3ºESO, repetirán 5 estudiantes de 76 (6,5%) y en 1ºESO 7 de 86 (8,1%). Estos datos nos parecen muy relevantes dada la correlación que se da entre la repetición y el abandono temprano. Otro dato muy importante: tratar de sacar adelante a todo el alumnado del centro no perjudica en absoluto a quienes pueden obtener los resultados más brillantes; diría que casi ocurre lo contrario viendo el nivel que alcanzan cada vez más estudiantes del IES Cartima. Entre otras razones porque el impacto sobre el clima de convivencia es muy positivo: excluir a las personas es lo más dañino que se puede hacer si queremos convivir en paz en un centro, en un pueblo, en un continente. Y este es un factor clave para aprender bien.
Otro dato importante: el número de estudiantes que hemos orientado a PMAR en 1ºESO para el próximo curso se ha reducido en un 50%. Nos hemos marcado como objetivo que el PMAR sea innecesario y que las medidas de atención a la diversidad ordinarias sean suficientes para que el alumnado mejore sus resultados sin necesidad de apartarlos. Pero la ratio es un condicionante muy importante para lograrlo; este año “sólo” hemos tenido ochenta y seis estudiantes en 1ºESO; el próximo curso estaremos por encima de noventa y cinco. Hemos preferido aceptar el número creciente de solicitudes que recibimos, antes que dar plaza a personas que las solicitan con el proceso de escolarización ya terminado por un traslado de domicilio sobrevenido. Siempre que nos piden datos ofrecemos los que guardan una relación más directa con la inclusión escolar. Este es el gran reto: es el más difícil y el más necesario.
La diversidad nos está demostrando todo su potencial de enriquecimiento y por eso no nos sorprendieron algunas de las respuestas de los ciento cincuenta y un alumnos y alumnas que contestaron al formulario “Encuesta de satisfacción del trabajo cooperativo en grupo”. Que el 93% responda que cuando trabaja en grupo se siente integrado, es muy alentador. Porque lo que más hacen es trabajar en grupo y porque no es nada fácil que tantos se sientan integrados. Y por supuesto nuestra meta es acercarnos al 100%. O que el 75% del alumnado considere que el trabajo en grupo le ayuda a mejorar sus notas.
Y mientras tanto tenemos que encontrar soluciones para que el cien por cien del alumnado haga un uso responsable de sus dispositivos. Y también para que empiecen a tomarse en serio el curso desde el primer trimestre, y para que seamos capaces de evaluar las competencias clave con más rigor, y para que el trabajo en equipo entre el alumnado sea aun más fructífero. Y en cuanto a la organización tendremos que ser cada vez más sistemáticos. Hasta ahora hemos funcionado con un esquema de ayudas permanente en el que entre todos vamos cubriendo los huecos que encontramos en el día a día. Vamos a tener que empezar a jugar en zona cada uno en su puesto con más frecuencia dado que el próximo curso seremos treinta y un docentes, más los de Religión Católica y Religión Evangélica. Y para integrar a tantos jugadores en el equipo hacen falta cada vez más sistemas y la misma dedicación. Especialmente siendo un equipo directivo tan entrometido en la labor docente como es el nuestro; quizás esto también tengamos que mejorarlo.
Y nuestro segundo colegio adscrito pronto nos enviará dos líneas más a 1ºESO; hay que estar preparados para seguir creciendo.
Por cierto, Wert ya ha sido cesado de su retiro dorado en París. ¿Será verdad que existe la justicia?
Disfrutad del verano; esto no ha hecho más que empezar.

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