Ángel L. Montilla Martos no es lo que parece. Ha publicado su ¿quinto? libro, De la palma al cerezo, y a poco que sea leído terminaréis sabiendo de él. Me veo obligado a preveniros. Ángel se muestra como un tipo divertido al que le gusta retratarse con su ukelele. No os fiéis: es un artista